Lean, Six Sigma, 5S y AMEF no son etiquetas intercambiables. Esta ruta organiza cada enfoque por el problema que resuelve, la evidencia que necesita y la decisión que permite tomar.
Qué herramienta conviene primero
Desorden y anomalías ocultas
Usa 5S para recuperar condiciones básicas, hacer visibles las desviaciones y sostener estándares del área.
Riesgo de falla
Usa AMEF para describir funciones, modos de falla, efectos, causas y controles, y priorizar acciones con razonamiento técnico.
Flujo lento o desperdicio
Consulta Lean Manufacturing y Six Sigma para distinguir problemas de flujo de problemas de variación.
Desempeño sin seguimiento
Revisa indicadores de mantenimiento para convertir un objetivo en medida, fórmula, frecuencia, responsable y criterio de reacción.
Ruta de aprendizaje y aplicación
- Define el problema: redacta la brecha entre situación actual y esperada sin adelantar una solución.
- Obtén una línea base: acuerda definición operativa, fuente del dato, periodo y exclusiones.
- Elige el método: flujo y desperdicio apuntan a Lean; variación medible, a Six Sigma; riesgo preventivo, a AMEF; condición básica, a 5S.
- Prueba y verifica: compara antes y después, vigila efectos secundarios y documenta el nuevo método.
- Sostén: define propietario, indicador, frecuencia de revisión y respuesta cuando el proceso salga de control.
Errores que esta ruta ayuda a evitar
- Aplicar una herramienta porque está de moda y no porque corresponde al mecanismo del problema.
- Confundir actividad —reuniones, formatos o eventos— con una mejora demostrada.
- Priorizar un número de riesgo sin revisar la lógica de severidad, ocurrencia, detección y controles.
- Crear indicadores que nadie puede calcular de forma repetible o que no activan ninguna decisión.
Si necesitas primero ubicar estas herramientas dentro de la disciplina, consulta la introducción a la ingeniería industrial. Para llevar la mejora a tiempos, capacidad y estaciones, continúa en Estudio del trabajo.
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